¿Es más efectiva la inmunidad de quienes han pasado el covid o la de quienes se vacunan?

Quienes se vacunan tienen una mayor concentración de anticuerpos contra la proteína más peligrosa del virus, mientras que quienes pasan la enfermedad tienen una protección más 'completa', pero con caducidad

0
368
Una mujer recibe la primera dosis de la vacuna de Moderna. (EFE)

Imagínese a dos gemelos con vidas diferentes. Uno de los dos pasa el covid y recibe el alta el 15 de febrero, misma fecha en que a su hermano se le administra la segunda dosis de la vacuna. ¿La inmunidad de ambos es igual de efectiva? ¿Hay más probabilidades de que el primero de ellos se reinfecte o de que el segundo contraiga el virus por primera vez?

 

«Tanto el que lo ha pasado como el que solamente se ha vacunado tienen anticuerpos, pero el que se ha vacunado solo tiene anticuerpos contra una proteína concreta», explica Vicente Soriano, médico especialista en enfermedades infecciosas, exasesor de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y profesor de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). Se refiere a la proteína S, denominada así por formar la espícula (‘spike’, en inglés), una envoltura en forma de aguja que propicia la infección por SARS-CoV-2.

 

Todas las vacunas contra el covid-19 que se comercializan actualmente actúan contra la proteína S, por ser la parte del virus con mayor capacidad para activar el sistema inmunitario. Por tanto, el gemelo vacunado tendría mayor protección contra la principal vía de entrada del virus, pero la de su hermano sería capaz de actuar contra otros frentes. «El que se vacuna tiene una concentración de anticuerpos muy alta contra la proteína ‘spike’, contra la envoltura del virus, mientras que el señor que lo ha padecido y se ha curado tiene títulos moderados de anticuerpos, pero contra diferentes proteínas del virus», matiza Soriano.

 

Quien se vacuna tiene más anticuerpos contra la proteína S, mientras que quien lo padece puede tener menos, pero contra diferentes proteínas

 

Para valorar si es más efectiva la inmunidad natural o la adquirida, Mercedes Jiménez, investigadora en el Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas del CSIC, llama a fijarse en los precedentes: «Hasta ahora, lo que se ha comprobado con vacunas para otras enfermedades es que la inmunidad adquirida por vacunas es más potente, porque genera un nivel más alto de anticuerpos y células T (inmunidad humoral y celular), en general, que si se pasa la enfermedad. Además, se evita sufrir las enfermedades e incluso erradicarlas».

 

En cuanto a la duración de los anticuerpos, el coordinador del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP), Francisco Álvarez, se muestra prudente: «Aún no hay certezas porque la vacuna aún es muy joven. En la enfermedad, hay un estudio que estima que las defensas permanecen ocho meses, al menos. En las vacunas, hasta cuatro meses, pero no ha dado tiempo aún a valorar más tiempo».

 

Un punto a favor del gemelo que ha pasado la enfermedad es que las vacunas actuales se administran por vía intramuscular y, por consiguiente, generan anticuerpos IgG (inmunoglobulina G), los que se encuentran en la sangre y otros fluidos. Sin embargo, durante las primeras fases de la enfermedad, el coronavirus se multiplica en el tracto respiratorio y, en este caso, son más útiles los anticuerpos IgA (inmunoglobulina A), presentes en la mucosa, la saliva o las lágrimas. «Eso solo se logrará si hay vacunas que se administren por aerosoles o vía intranasal», apunta el doctor Soriano.

 

Un punto a favor del gemelo vacunado es que la generación de anticuerpos es menos potente en personas con síntomas leves o asintomáticas. Así lo demuestra un estudio, publicado en la revista ‘Nature’ y citado por el Ministerio de Sanidad en su documentación técnica, que comparó a 37 casos asintomáticos con otros 37 que sí mostraban signos leves de la enfermedad. Después de ocho semanas, lo que se conoce como periodo de convalecencia temprano, en ambos grupos se detectó una reducción tanto de los títulos de anticuerpos (del 40% en los asintomáticos y del 12,9% en los casos con síntomas leves) como de su capacidad neutralizadora (del 11,7% y el 8,3%, respectivamente).

¿Por qué deben vacunarse quienes pasen la enfermedad?

Ello explica que las autoridades sanitarias no excluyan a quienes han pasado el covid de sus planes de vacunación. En primer lugar, por la sencilla razón logística de que sería una quimera realizar test serológicos a toda la población; y, en segundo lugar, porque los anticuerpos tienden a disminuir pasados unos meses y un recordatorio genera una respuesta inmunitaria más robusta. «Actualmente en España, si tienes menos de 55 años y no tienes factores de riesgo se recomienda esperar seis meses para aplicar la vacuna, pero se hace porque hay pocas dosis y se prioriza», aclara Álvarez.

 

«Aunque ha habido pocos casos de reinfección, otra dosis refuerza la respuesta aún más», justifica Jiménez, quien además esboza la importancia de seguir esta estrategia ante el importante reto que viene: «Podría conferir inmunidad contra las nuevas variantes, ante las cuales las vacunas se tendrían que adaptar en caso de que resultaran menos eficaces».

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here