Todo el mundo quiere ser Obama
Stefan Nikolaev | Archivados | 9 de noviembre de 2008
Barak Obama, el que será el nuevo presidente de los Estados Unidos de América. El primer negro que llega a la casa blanca. El que ganó a dos de las empresas políticas más grandes de Norteamérica: los Clinton y los republicanos. El negro que dijo: “América este es nuestro momento”. El hombre que conquisto los corazones del mundo entero. ¿Quién es Barak Obama? Y lo que es más importante ¿Por qué todo el mundo quiere ser como Obama?
Aparentemente, todo se debe a una gran imagen y grandilocuencia acompañada de una estrategia impecable. Sin embargo, el presidente electo es algo más que esto. Estamos hablando de un hombre que ha sabido a la perfección adaptarse a las circunstancias: ser poético y motivador cuando el público lo requería, representar fuerza y contundencia cuando se le criticaba por vacío en sus ideas y mostrarse como el hombre que une a una nación entera a través de su discurso, experiencia vital e ideas cuando se le achacaba su color o apellido ‘Husein’ como la razón por la que desconfiar en él.
Todo este saber hacer de Obama ha provocado un fenómeno de masas que pocos líderes a lo largo de la historia han sido capaces de provocar. Con ello los medios de comunicación se han lanzado a por el espectáculo político de las masas y nos han puesto hasta en la sopa el nombre del nuevo presidente de EE. UU. Esto podría interpretarse como que nos hemos artado de Obama y de su mensaje por la forma reiterativa de los medios. Pero nada más lejos de la realidad. El primer negro que llega a la casa blanca vende algo más que imagen y una historia digna de la mejor película de Hollywood. Barak Obama nos ofrece dos valores fundamentales para cualquier ser humano: cambio y esperanza. Valores por los que cualquier ser humano se conmueve. Valores que nos motivan. Valores que nos muestran una meta a perseguir. Y valores que Barak Obama nos ha enseñado como perseguir. He ahí el porqué de la insistencia de los medios y el porqué pocos se cansan de los insistentes mensajes que nos transmite Obama.
En otras palabras, Obama representa todo aquello por lo que intentamos y queremos luchar en nuestras vidas. Él nos vende esperanza y nosotros nos esperanzamos. Él nos motiva para cambiar y nosotros soñamos con luchar más y mejor por nuestras metas. Barak Obama ha hecho que por un día el mundo entero se sienta más féliz, aunque esto no sea más que una revelación del mundo tan injusto en el que vivimos.
Fotos: en portada (autor: Thomas Hawk), Obama en un discurso en Hawai (autor: Justin Sloan), Obama Progress (autor: irrezolut).