Guinea Bissau alimenta su tradición golpista
El pasado 12 de abril, Guinea Bissau sufría el enésimo golpe de estado desde su independencia de Portugal en 1974, fecha desde la cual ningún dirigente ha conseguido completar su mandato. Este pequeño país costero situado en el oeste del continente Africano posee unas características estructurales que si no empujan, favorecen el estallido de levantamientos militares: inestabilidad perenne, un Ejército propenso a inmiscuirse constantemente en asuntos políticos y la lacra del narcotráfico asentada en el país como si de un sector económico más se tratara.

