Un día que Cameron no olvidará
David Cameron se la ha jugado. En una noche ha roto una de las políticas exteriores más importantes del Reino Unido de los últimos 50 años: mantener un pie en Europa para influir en ella y otro fuera para mantener su independencia. El primer ministro inglés ha rechazado firmar el nuevo tratado europeo centrado en una unión fiscal de la zona euro propuesto por Angela Merkel y secundado por Nicolás Sarkozy. Su decisión podría salirle cara al Reino Unido.
