Notas desde Iowa: Romney, Santorum y lo próximo de las primarias republicanas
Stefan Nikolaev | Destacados, Estados Unidos | 4 de enero de 2012
Qué Mitt Romney quedara primero o segundo en Iowa era de esperar. Todas las encuestas así lo indicaban. Pero hace unas semanas en ninguna quiniela aparecia el nombre de Rick Santorum. El ex senador de Pennsylvania ha sido el único de los candidatos (junto a Jon Huntsman) que no ha liderado las encuestas a lo largo de los últimos ocho meses.
“¿Cuando vendrá mi subida (en las encuestas)?” Santorum se mostraba muy inquieto a inicios de diciembre, según confiesa su asesor Chuck Laudner para The New York Times en la pieza Out of Santorum’s Lean Operation, a Muscular Result. No en vano el candidato es el que más visitas ha hecho a Iowa con diferencia. 266 visitas. Le sigue Michele Bachman con 200 y ya muy lejos, Rick Perry con 88, Ron Paul con 81, Newt Gingrich con 75 y Mitt Romney con 28.
Sus números subieron en el mejor momento posible. Justo en los días previos a la votación. Santorum no ha sido desgastado por el fuerte escrutinio de los medios y al mismo tiempo cuenta con todos los ingredientes para salir airoso de Iowa: cristiano, muy conservador, fuerte defensor de la familia, anti-aborto.
Mitt Romney, por su parte, ha aprendido de los errores del pasado. En 2008, centró su campaña en Iowa y quedó segundo. Poco después perdió en New Hampshire ante John McCain que había quedado entre los últimos en Iowa. Lección: Iowa no es importante, New Hampshire sí lo es.
Romney ha basado todo su operativo en New Hampshire para este ciclo electoral y la jugada le está saliendo redonda. Pese a ser un candidato que no convence a los más conservadores y es visto como oportunista por muchos republicanos, el ex gobernador de Massachusetts ha ganado Iowa habiendo visitado el Estado tan solo 28 veces en los últimos ocho meses y con un personal de tan solo cinco personas.
En una semana llega New Hampshire. Su habitat natural. Electorado moderado y con gran presencia de independientes. Tiene un margen superior al 20% en las encuestas y muchos de sus rivales ya dan por perdido el Estado y se marchan a South Carolina, el tercer lugar con primarias.
¿Puede Rick Santorum o cualquier otro evitar la nominación de Mitt Romney?
En política no hay nada imposible, pero si nos atenemos a los datos objetivos. Lo único que puede frenar a Romney es una gran derrota en South Carolina, dónde el electorado es muy conservador y fuertemente dominado por la religión. Si Romney gana en New Hampshire con holgura, como las encuestas señalan que va a hacer, y gana en South Carolina o queda allí segundo, la nominación del partido republicano es suya.
Rick Santorum es un candidato formidable en Iowa, pero no tiene ninguna estructura organizativa ni en New Hampshire ni en South Carolina. Su única esperanza es que su buen resultado en Iowa le traiga una buena cobertura mediática en esos dos Estados y eso le ayude a ganar simpatizantes con velocidad. En cualquier caso, ese escenario tampoco sería falto de problemas. Una mayor exposición a mediática y un mayor escrutinio siempre suele llevar consigo problemas. ¿Será capaz de superarlos? Lo veremos en las próximas semanas.
Del resto de candidatos, solo dos tienen todavía alguna opción real: Ron Paul, gran favorito en Iowa, dónde quedó tercero, y Newt Gingrich, hasta hace poco líder en las encuestas nacionales y con una fuerte organización en South Carolina. Tanto el primero como el segundo tienen serios problemas para ser nominados, pero no se les puede descartar. El debate televisado del próximo domingo, 8 de enero, podría ser una oportunidad para ellos.
De Rick Perry y Michele Bachmann solo podemos esperar la retirada. Perry ya ha anunciado que se va a Texas a “reflexionar sobre su futuro en la carrera” y Bachman que se va directamente a South Carolina sin pasar por New Hampshire. El único candidato que queda y que no ha participado en las primarias de Iowa es Jon Huntsman. El ex gobernador de Utah ha apostado toda su campaña al electorado moderado de New Hampshire. Si no obtiene un convincente resultado allí, su campaña estará muerta.

