Los candidatos republicanos giran hacía las ideas del Tea Party
Se dice en Estados Unidos que los candidatos que antes encuentren su voz presidencialista son los que finalmente salen elegidos. Entre las filas republicanas no parece que nadie haya encontrado esa voz. El pasado lunes 13 de junio, siete candidatos oficiales de la derecha debatieron en New Hampshire, el segundo Estado que celebrará primarias a principios de 2012 tras Iowa. Faltaba Jon Huntsman que anunció su entrada en la carrera al día siguiente del debate.
En el podium estaban Rick Santorum, Michele Bachmann, Newt Gingirch, Mitt Romney, Ron Paul, Tim Pawlenty y Herman Cain. Entre todos ellos los medios proclamaron ganadores a Mitt Romney (el ‘front-runner’) y Michele Bachmann. Aunque la conclusión final era que ninguno mostró realmente cualidades o propuestas dignas de un presidente de Estados Unidos. Los republicanos tiraron del libro del partido de los años 80 y se limitaron a decir que todos los problemas se resolverían si hubiera menos impuestos, menos poder para el gobierno federal y más para poder para los Estados.
Dicho de otro modo, el candidato más purista y extremo de las ideas neoconservadoras, Ron Paul, dictó el ritmo del debate. El siete pintaron una imagen de un Estados Unidos que poco menos está a punto de caer bajo la ley islámica. Romney intentó mostrarse como un candidato algo más moderado y Bachmann se limitó a decir que oficialmente es una candidata (algo que no se sabía antes del debate), por lo que ellos dos salieron como los más favorecidos.
Durante las dos horas de debate todos los candidatos no hicieron más que tratar de ensalzar lo grandes conservadores que son, lo mucho que quieren a la Constitución y la gran cantidad de hijos que tienen como signo de su posición contra el aborto. Ni una sola idea concreta contra los problemas económicos del país. No era difícil ver después en las redes sociales comentarios que colocaban como ganador del debate a Obama, pese a que ni estaba allí.
El miedo a que el Tea Party está presente en todos los candidatos republicanos. Temen que esa fracción de su partido les quite la posibilidad de ganar las primarias, así que de aquí a enero de 2012 no parece que vayamos a ver candidatos que se preocupen realmente por los votantes de todo Estados Unidos.
Aquí va un corto análisis de como fue la actuación de cada uno de los candidatos republicanos por el orden en el que estaban colocados sobre el escenario:
Rick Santorum:- El mensaje que quería transmitir: soy un republicano que se ha enfrentado a los temas más impopulares y controvertido y he salido ganando siempre.
- El mensaje que transmitió: no quedó muy claro ya que no se diferenció en nada de lo que decían el resto de candidatos.
- Imagen que proyectó: flojo, débil y muy poco claro en sus ideas, parecía tratar de dar un discurso en vez de responder a las preguntas.
- Valoración final: uno de los claros perdedores de la noche.
- El mensaje que quería transmitir: estoy aquí y soy la máxima representante del Tea Party y la parte del partido que ganó aplastantemente las pasadas elecciones al Congreso.
- El mensaje que transmitió: exactamente el que quería.
- Imagen que proyectó: estaba segura de sí misma, de sus ideas y papel en la campaña. Solo por representar al Tea Party ya tiene ganado un sector republicano importante.
- Valoración final: una de las ganadoras pese a no desvelar prácticamente nada de sus ideas de futuro o su campaña.
- El mensaje que quería transmitir: soy el único con suficiente experiencia para ser presidente y soy un tipo serio.
- El mensaje que transmitió: soy un conservador digan lo que digan los demás (en alusión a un crítica sobre su visión más pragmática).
- Imagen que proyectó: parecía estar enfadado o de ‘mala leche’.
- Valoración final: actuación irregular, no fue capaz de transmitir nada sobre quién era y qué ofrecía para el país.
- El mensaje que quería transmitir: soy el candidato número uno del partido, conservador moderado y el único que puede ganar los votos del centro.
- El mensaje que transmitió: exactamente el que quería.
- Imagen que proyectó: jugó bien sus cartas en el debate, pero a menudo no parecía el principal candidato y sus argumentos eran poco memorables.
- Valoración final: uno de los ganadores de la noche gracias a que ninguno de los candidatos osó enfrentarse a él para discutir su corona del ‘front-runner’.
- El mensaje que quería transmitir: soy el candidato más purista de la derecha neoconservadora.
- El mensaje que transmitió: exactamente el que quería.
- Imagen que proyectó: un hombre viejo con las mismas ideas anti-gobierno que tenía hace 30 años, consistente para algunos, inelegible para el resto.
- Valoración final: estuvo en su papel manteniendo el discurso de siempre, parecía estar más seguro de lo que decía que el resto. Algunos han comentado que al menos con Ron Paul los votantes saben a lo que atenerse.
- El mensaje que quería transmitir: soy el único que puede confrontar a Mitt Romney y ganarle.
- El mensaje que transmitió: tengo experiencia, pero no el suficiente carácter para enfrentarme en un cara a cara. Su mensaje sobre la economía pasó desapercibido.
- Imagen que proyectó: inseguro y inconsistente, no fue capaz de enfrentarse a Mitt Romney cuando tocó.
- Valoración final: uno de los claros perdedores del debate pese a que él mismo había levantado cierta expectación antes.
- El mensaje que quería transmitir: soy un hombre de negocios y eso basta para ser presidente.
- El mensaje que transmitió: soy un hombre de negocios muy conservador.
- Imagen que proyectó: no cumplió con las expectativas que había levantado tras su primer debate, se mantuvo estable en su imagen de ‘predicador’, pero su polémica con que no incluiría musulmanes en su gobierno desvió la atención de su discurso principal.
- Valoración final: no fue uno de los perdedores, pero tampoco ganó.
Etiquetas:EEUU 2012, Elecciones EEUU 2012, GOP, Herman Cain, Michele Bachmann, Mitt Romney, Newt Gingrich, republicanos, Rick Santorum, Ron Paul, Tim Pawlenty
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