La ofensiva más grande en Afganistán, un entrenamiento para el ejército afgano
Stefan Nikolaev | Oriente Próximo | 15 de febrero de 2010
La operación ‘Mushtarak‘ parece haber concluido. El ejército estadounidense y el afgano anuncian conjuntamente el éxito de la ofensiva. Todo indica que el objetivo del operativo, más que expulsar a los talibanes de Marjah, era poner al ejército afgano en el primer plano. Las ruedas de prensa que anuncian los resultados del ataque están dirigidos por el gobierno afgano y los estadounidenses hacen un esfuerzo en enseñar a estos como llevar la situación.
La estrategia de Obama para Afganistán es retirarse en verano de 2011 dejando el control al gobierno de ese país. Existen muchas dudas sobre si los militares y políticos afganos vayan a estar preparados para esa tarea. Así que la administración norteamericana tomó la decisión de hacer una gran operación que estuviera ganada de antemano y en la que participara de forma activa el ejército afgano.
Resultado: un ataque con 15.000 efectivos (4.500 afganos, el resto estadounidenses y británicos) sobre el municipio sureño de Marjah (supuestamente un bastión de los talibanes). Con el fin de evitar bajas civiles se anuncio la ofensiva a la población local con dos meses de antelación para que estos pudiesen escapar. De modo que cuando la madrugada del sábado 13 de febrero comenzó el ataque lo más dificil de todo no era el enfrentamiento cara a cara con la insurgencia sino las minas que estos habían dejado.
Los talibanes tuvieron tiempo suficiente para escapar. Para ser exactos dos meses. Así la mayor operación militar desde 2001 se convirtió en un paseo en el que lo más importante era que los afganos colgarán su bandera en los tejados de los edificios de Marjah.
El reportero de AFP Patrick Baz describe en su crónica la siguiente situación:
Los marines, algunos boca abajo, otros protegidos por las dunas, intentan localizar a los francotiradores, pero los afganos no esperan y comienzan a disparar. “¡Alto el fuego, alto el fuego!”, grita Toucey (teniente norteamericano). “Antes de disparar hay que saber contra quién y contra qué”, explica.
Esto otro decía el capitán estadounidense Abraham Sipe para Reuters:
“En varias partes de Marjah hemos visto muy poca oposición. Hay zonas en que los marines se han enfrentado con una fuerte resistencia, pero están logrando un progreso estable en ese área.”
El balance de la ofensiva es de 27 talibanes, 2 soldados de la OTAN (uno norteamericano y otro británico) y 12 civiles muertos.
El control sobre la localidad de Marjah es un hecho. Ahora toca ver si las autoridades afganas son capaces de manejar la situación allí y, lo que es más importante, si la población los aceptará.
Fotografía de isafmedia.