¿Es posible una “primavera árabe” en Irán?

Artículo de Sara Vidal publicado el en Mundo, Oriente Próximo

Irán ha celebrado este 11 de febrero de 2012 su 33º aniversario como República Islámica. En 1979 se pasó de una dictadura monárquica prooccidental, “aperturista” en cuanto a ciertas libertades públicas –derecho al sufragio femenino- y laicista del Sah Mohammed Reza Pavlavi a un república teocrática islámica, donde la máxima autoridad es un clérigo chií, el Ayatolá Alí Jamenei, y donde las normas del Islam tienen rango de ley. Este aniversario, que congregó este fin de semana a decenas miles de personas en Teherán según recogía la prensa internacional, coincide con un momento de crisis en el país persa debido a las sanciones impuestas por EEUU y la UE en los dos últimos meses cuyos efectos se están empezando a sentir.

La crisis también viene en lo político, puesto que los tres actores del régimen y sus órganos mantienen actualmente un pulso por el poder que perjudica la estabilidad interna tan necesaria en estos momentos de presión desde el exterior. Estos actores son el presidente, Mahmud Ahmadineyad, la cúpula religiosa presidida por Alí Jamenei y, por último, Alí Larijani, presidente del Parlamento. Sobre todo, el enfrentamiento más visible ha sido el que mantuvieron Ahmadineyad y Alí Jamenei en abril de 2009 cuando el presidente intentó vetar a su ministro de Inteligencia y el líder supremo vetó esta decisión. En junio de ese año, cuando Ahmadineyad fue reelegido presidente y estaba siendo investido, el líder supremo le negó un beso ante una sala llena de público y de cámaras que recogieron el histórico y delicado momento.

El ayatolá Alí Jamenei, y el presidente de la República Islámica de Irán, Mahmud Ahmadineyad

Precisamente, con la reelección de Ahmadineyad como presidente en junio de 2009, y como expresión del malestar político en el país, un sector de la sociedad iraní salió a la calle a manifestarse contra lo que consideraron un resultado electoral amañado. Los dos candidatos presidenciales principales, Mir Hussein Mousavi y Mehdi Karoubi, se convirtieron en los líderes de las protestas que se conocieron como Movimiento Verde, nombre que recibieron porque las pancartas y otros estandartes, hasta la ropa de los manifestantes, eran verdes como el color utilizado en la campaña electoral del líder opositor Mousavi. Al menos 20 personas murieron en las duras cargas policiales y las cárceles se llenaron de presos políticos. Una de los “mártires” de la revolución fue Neda Salehi Agha Soltan, que recibió un impacto de bala en el pecho de un agente de la Basij o guardia revolucionaria. La imagen de la joven desagrándose, que se grabó con un móvil, mostró al mundo la brutalidad del régimen. En el siguiente video se resume en qué consistió el Movimiento Verde:

Así, algunos autores se basan en estas movilizaciones de junio de 2009 en Irán para decir que las revueltas en Oriente Medio comenzaron en Irán dos años antes que en Túnez y en el resto de los países árabes. También sostienen estos autores que precisamente el factor tecnológico fue clave para que no triunfara la revolución, puesto que el uso de las redes sociales twitter y facebook no estaba tan generalizado en 2009 como está ahora. En febrero de 2011, una parte de Irán volvió a salir a la calle para apoyar la revolución en Egipto y para pedir un cambio en Irán y, según está previsto, se han convocado protestas para este 14 de febrero de 2012 -si bien el régimen ha amenazado de que utilizará todos los medios para contenerlas- para conmemorar las movilizaciones del año pasado y para pedir la liberación de los dos líderes opositores Mir Hussein Mousavi y Mehdi Karoubi, que llevan en arresto domiciliario nada menos que un año, y para que puedan concurrir a las elecciones parlamentarias que están previstas para marzo.

Pero, ¿qué persiguen las movilizaciones en Irán: el cambio de su régimen a otro régimen, igual que ocurrió en Egipto o Túnez, o la mejora de lo que hay, como en Marruecos?, ¿es posible una “primavera árabe” en Irán?

A estas cuestiones ha respondido en exclusiva para La Cuestión el periodista y escritor Javier Martín, actual redactor jefe del área de internacional de la Agencia EFE y especialista en Oriente Medio y chiísmo:

¿Qué queda de la Revolución Verde de 2009 y 2010 y de las protestas de febrero, marzo y abril de 2011?

La Revolución Verde de 2009 y 2010 fue un movimiento casi espontáneo en el que, sobre todo, la juventud salió a la calle a pedir una cierta reforma, y digo cierta porque no era una reforma en general, no era una reforma estructural del régimen, sino que simplemente se pedía una mayor apertura. Aquella protesta fue suprimida por la fuerza, una violencia brutal como no se había visto en Irán en muchos años, y lo que queda ahora ya es un recuerdo, prácticamente nadie del movimiento verde se puede mover, nadie se identifica con el movimiento verde en público, y lo que queda es un recuerdo y una idea que podría o no en el futuro generarse de nuevo, germinar de nuevo.

¿Cuáles son los planes de Mousavi y Karoubí, en qué cambiaría Irán si ellos gobernasen?, ¿Qué sectores de la sociedad respaldan la oposición al régimen?

Bueno, Musavi y Karoubi son dos elementos más dentro de la estructura de la República Islámica. Musavi, recordamos, fue el primer ministro en los años 80, en los duros años de la guerra con Irak, y el primer decenio de República islámica. Karroubi fue durante dos años el presidente del parlamento. Ambos en realidad no pedían una reforma como podemos entenderla en Occidente, con más apertura y más democracia, sino que simplemente estaban luchando dentro de las bambalinas del régimen, por conseguir llevar adelante una campaña en la que dejar en entredicho al presidente Ahmadineyad, y denunciar sobre todo la gran corrupción que existe en estos momentos en el régimen. Pretendían una vuelta hacia atrás, en realidad, a recuperar los principios de la República Islámica, a recuperar aquellos años, y a darle un nuevo barniz más limpio sin corrupción, sin todas las corruptelas que hay dentro del régimen.

Irán es una sociedad muy pro americana a pesar de que el régimen sea todo lo contrario

Fueron respaldados sobre todo por los jóvenes, simplemente porque los jóvenes entendieron que era el momento de ajustar las cuentas a los ayatolás; también fueron apoyados por una sección de la inteligencia de los clérigos, una parte de los clérigos más moderados, aquellos que estuvieron en torno al presidente Jamenei durante los primeros años del siglo XXI, y fue una oposición que en principio podría haber conseguido ir hacia delante si no hubiera sido por la brutal represión del régimen, que tenía que blindarse frente a sus denuncias de corrupción y falta de moralidad. Ambos están ahora en reclusión domiciliaria y tenemos otras historias similares como la del gran atatolá Mortazemi que durante toda su vida estuvo en arresto domiciliario. Es posible que Musavi y Karroubí puedan estar años y años sin poder salir de su casa.

Líderes de la oposición, Karoubi y Musavi

¿Qué se busca: un cambio de régimen, una mejora del que hay?

Como digo no se busca un cambio de régimen, hay un sector de la sociedad que querría un cambio de régimen, que querría más apertura, que querría un régimen más occidentalizado, mejores relaciones con Occidente, sobre todo con EEUU, Irán es una sociedad muy pro americana a pesar de que el régimen sea todo lo contrario. Y mejorar lo que hay, porque hay mucho que mejorar dentro de Irán. Yo creo que en realidad lo que había debajo de esas protestas era en realidad un pulso dentro del propio régimen entre los más conservadores, los ultraconservadores, y los menos conservadores, por hacerse con el poder, sobre todo con los recursos del estado. Es un estado rico, el petróleo trae mucho dinero, y el dinero es poder y en realidad en un reparto del dinero.

¿Hay una oposición unida o desunida, es decir, se pide lo mismo desde la oposición? 

Bueno, yo creo que no hay una oposición unida. La oposición es más bien un sentimiento. Hay algunas personas que como digo quieren un cambio de régimen, pero hay otras que en realidad lo que quieren es sustituir al que está para ser ellos los que consigan hacerse con todo el poder, en realidad está muy dividida y no se puede decir que haya una oposición verdadera.

¿Qué hay de los problemas entre Ahmadineyad y otros poderes del Estado como los que ha tenido con el Ayatolá y con el parlamento?, ¿pueden influir en que se sucedan revueltas?

El problema entre Ahmadineyad y los otros poderes del estado es la clave de todo. Existe una lucha como he comentado anteriormente, un pulso a varias bandas. Por una parte está Jamenei, la parte de la guardia revolucionaria más retrógrada que siempre ha estado en torno al líder supremo y que quiere mantener sus prebendas.

Por otra parte está Ahmadineyad y las nuevas generaciones que eran muy jóvenes durante la época de la revolución, que fueron las que sufrieron y las que hicieron la guerra con Irak, y que una vez llegadas a la madurez exigen su parte de la tarta en el reparto del poder y sobre todo del dinero. Y en el Parlamento, hay una tercera sección que es la que lidera el presidente y líder iraní Alí Larijani que juega un poco a dos bandas y que está más al lado del líder supremo o más en contra de Ahmadineyad. Evidentemente, de este pulso es de donde se va a saber el futuro de Irán.

Etiquetas:, , , ,

Trackback desde tu web.

avatar

Sara Vidal

Periodista licenciada en la Universidad Complutense de Madrid en 2011. Actualmente dirijo la emisora de mi pueblo, Radio Jaraíz (107.5 FM). Me interesa la Información Internacional y sobre todo, los temas que tienen que ver con minorías, y aspiro a especializarme en este campo del Periodismo. Puedes consultar lo que escribo en mi blog.

Comenta este artículo